Salud y género
La problemática de la salud afecta diferencialmente a mujeres y varones por características biológicas y culturales. Existen fuertes obstáculos normativos y sociales para el acceso de las mujeres a la información y a los servicios de salud, por lo que es necesario el abordaje de esta temática no sólo desde su especificidad científica y médica, sino también desde una perspectiva social de género , de modo que se aborden las problemáticas de su salud desde la esencial condición de sujetos de derecho, se tengan en cuenta sus necesidades y posibilidades y, fundamentalmente, se respeten las decisiones por ellas adoptadas. En este sentido, las mujeres manifiestan en las últimas décadas un creciente malestar psicológico como de las consecuencias de la doble carga mental que implica estar al frente de las responsabilidades domésticas y su inserción en el aparato productivo. Esto conlleva contradicciones, producto de los fuertes mandatos culturales que señalan a las mujeres como responsables esenciales de la crianza de sus hijas/os.
Las mujeres en edad fértil deben acceder a la información y beneficios que les otorga la Ley 418 de Salud Sexual y Procreación Responsable, de la Ciudad de Buenos Aires. Para ello es necesaria una intensa y profunda difusión de la misma y el trabajo minucioso en los aspectos culturales que impiden que, especialmente las mujeres de sectores populares y las adolescentes, vean restringidas sus posibilidades de acceso a los servicios de salud. Además, es conveniente que las mujeres más firmemente informadas y concientizadas, participen activamente de la difusión comunitaria, habida cuenta de su capacidad para la trasmisión de información y su compromiso comunitario.
La maternidad adolescente afecta principalmente a niñas-jóvenes con menor nivel de instrucción y socioeconómico. El embarazo en la adolescencia en Argentina continúa en ascenso. El 15, 5% de los nacidos vivos son hijos de madres menores de 20 años. Estudios indicativos muestran que, en el caso de las "niñas-madres" de 9 a 13 años, han tenido hijos con varones que las superan en al menos 10 años (80% de los casos) lo que hace pensar en la fuerte posibilidad de abusos, violaciones o inclusive incesto. Muchas adolescentes embarazadas padecen discriminación y abandono por parte se sus familias.
Según datos de la Coordinación Sida del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la infección de VIH/SIDA ha aumentado de manera alarmante entre la población femenina, especialmente las jóvenes y pobres. La edad media es de 28 años y el 45.6% tiene solo escolaridad primaria. Las relaciones sexuales desprotegidas son la principal vía de infección para las mujeres de todas las edades (59.5%). La relación hombre-mujer es de 3.25; el 7.6% de las mujeres embarazadas son seropositivas.En la Constitución de la Ciudad, las Leyes 418 y 474 Igualdad de Oportunidades deben garantizar a las mujeres el pleno goce y ejercicio de sus derechos y garantías, definiendo políticas y proyectos tendientes a: difundir y promover medidas de prevención de ETS y VIH-SIDA, desarrollar programas destinados a sensibilizar y capacitar agentes de la comunidad, reducir la incidencia del embarazo temprano y la infección por Vih en adolescentes, asegurar una mejor calidad de vida a las mujeres mayores, considerando a los equipos de salud en el cuidado y atención de la salud de la población femenina desde un enfoque que incorpore los avances en el conocimiento de la relación entre salud y género.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/des_social/mujer/salud_comunitaria/?menu_id=6234
miércoles, 22 de octubre de 2008
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